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Mostrando las entradas etiquetadas como barro

#274 Santos de barro

Este pesebre lo compré en mayo de 2019 en la tienda Arca da Terra, en Recife (Brasil). Fue hecho en barro por la artista Lenys -Grecylene Mascarenhas da Rocha-, de Tracunhaém, una ciudad del estado de Pernambuco que se distingue por su artesanía en barro. La imagen de Dios como el alfarero que da forma a nuestro barro aparece varias veces en la Biblia, empezando por el relato en el Génesis de la creación del hombre a partir de polvo de la tierra. "Tú, Señor, eres nuestro Padre. Nosotros somos el barro, Tú eres el alfarero; Todos somos obra de tu mano" (Isaías 64, 8). El barro es muchas veces menospreciado como algo sucio, corriente, sin valor. Sin embargo, el Alfarero no tiene repugnancia alguna de tomarlo en sus manos, darle forma y, al contemplar su obra, admirarse: "Y vio Dios que era bueno". No obstante, nosotros tendemos a rechazar nuestro barro, nos damos por perdidos sin considerar que Dios no solo conoce de qué estamos hechos sino que nos ama y es cap...

#229 La desnudez, la descalcez

Este pesebre me lo regalaron en octubre de 2017 Teresa y Susana Gargiulo, dueñas de " la casa del pesebre ". Es de arcilla, de siete piezas, en estilo andino, y las figuras tienen rostros muy expresivos, pero lo más llamativo para mi es la completa desnudez del Niño Jesús y los pies descalzos de quienes le adoran. Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre, nace desnudo. Y también muere, en la Cruz, desnudo. Una desnudez de hondo significado, que nos remite a aquella "inocencia original", antes de la caída. La desnudez revela la verdad del ser y, en la plena amistad con Dios, no cabía la vergüenza de ser vistos por el Padre tal cual éramos, porque nuestra desnudez hablaba de la hermosura de nuestra gracia original. La desnudez del Niño nos recuerda la belleza y pureza de esa inocencia original que perdimos por el pecado. Pero también nos habla de cómo el Hijo, que gozaba de gloria junto al Padre antes que el mundo existiera, quiso venir a habitar entre nosotros ...

#225 Nuestro barro

Este pesebre me lo regaló en agosto de 2017 mi amigo Claudio Rodríguez, que lo compró en una feria de la parroquia Buen Pastor, de Buenos Aires. Las figuras de María, José y el Niño son de yeso y están dentro de una vasija de barro. Arcilla. Barro. Agua y tierra. Algo tan simple, tan a la mano. Frágil, maleable. Algo que, a priori, no tiene valor y, encima, ensucia. Hasta que alguien decide tomarlo entre sus palmas, modelarlo con sus dedos, darle la forma concebida en su mente y, si es un artista verdadero, transformarlo en algo bello y valioso. De barro somos nosotros. Es una imagen que aparee en la creación del hombre en el Génesis. ¡Y vio Dios que su creación era muy buena! "Como la arcilla en la mano del alfarero, así están ustedes en mi mano", le dice Dios al profeta Jeremías. Dios, como buen alfarero, nos quiere dar su forma, la forma más bella, más perfecta. Eso requiere de nuestra docilidad, de ser arcilla blanda entre sus manos. Y no siempre es fácil vencer n...

#193 Ven a visitar tu viña

Este Niño me lo regalaron mamá y papá en abril de 2016. Lo compraron en una tienda de Mercedes (Argentina), pero -y quién sabe cómo llegó hasta aquí- es originario de Puerto Rico. Lo sé porque venía con una tarjeta adosada, indicando que es creación de la artesana Mercedes Buenaga, de Río Piedras. Es una única pieza de barro, con el pequeño Niño envuelto, que descansa sobre una enorme hoja de vid. Esta imagen me hizo recordar algo que el pueblo de Israel pedía a Dios: "Ven a visitar tu viña" (salmo 79). Y Dios no ignoró estas oraciones. Realmente vino a visitar su viña, encarnándose. No solo vino a nuestra viña, a nuestra humanidad, sino que se hizo Él mismo vid. "Yo soy la vid verdadera". Y nos asumió como sarmientos... para dar frutos en Él. El punto de partida para esta "visita" de Dios a nuestra viña no es otro que su Amor misericordioso. Él nos plantó, nos dio una tierra donde crecer... y cuando fuimos invadidos -o nos hemos dejado invadir- por l...

#188 Tilincho

Este pesebre me lo regaló en diciembre de 2015 mi amiga Gina Baldivieso de Arze, de La Paz, Bolivia. "Es un nacimiento tiilincho", me dijo. "¿Un qué?"... Aunque sí había visto ya pesebres de este estilo, nunca antes había escuchado esa palabra... El “tilincho” es una figura en miniatura, hecha de barro, cocida y pintada, con características de hombres o mujeres andinos: tez cobriza, vestimenta tradicional y costumbres indígenas y mestizas. Los pequeños muñecos siempre tienen una expresión alegre, ojos grandes y un sonrisa amplia. Normalmente representan escenas de la vida cotidiana o de oficios típicos de la cultura boliviana. Pero también está muy difundido el uso de estas pequeñas figuras en la confección de pesebres. Por lo que pude rastrear, la invención de los "tilinchos" es un asunto disputado: se la atribuyen al historiador y artista plástico Ronald Roa Balderrama , del grupo Pukara; al arquitecto Jimmy Ledezma , que integró ese mismo colectivo de...

#182 De la montaña al llano

Este pesebre me lo regaló en noviembre de 2015 Eduardo Molinari, un hermano de la parroquia, y es originario la provincia de Jujuy, en el noroeste de Argentina. Es una pequeña vasija de barro que tiene dentro las figuras de José, María y Jesús, de estilo andino. Al fondo se recortan sobre el cielo azul unos altos picos nevados: los majestuosos Andes, que también atraviesan Jujuy. Montes, cumbres, cimas... en lo más alto está Dios. "Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio?", se pregunta el peregrino, buscando una respuesta en las alturas (Salmo 121). Pero, "¿quién puede subir al monte del Señor?", se pregunta el rey David (Samo 24). Dios parece estar demasiado alto para nuestra pequeñez... El camino de subida desafía nuestras fuerzas limitadas, nuestras capacidades insuficientes... y llenos de agobio clamamos con el mismo David: "¡Señor, inclina tus cielos y desciende!" (Salmo 144). Pero te pido ahora que vuelvas a observar con ate...

Pesebre invitado #17: Campana

Este pesebre llegó recientemente al hogar de mi amiga Annie, en Buenos Aires. Es un nacimiento de una sola pieza, hecho en barro, con la imagen de la Sagrada Familia como remate de una campana, decorada con una guarda indígena. La campana es uno de los elementos decorativos propios de la Navidad. Tañen en señal de alegría por el nacimiento de Jesús. Invitan a celebrar y a adorar al Niño. ¿Quiénes hacen hoy sonar las campanas por el Redentor que nace? ¿Hasta dónde llega su sonido? ¿Quiénes las escuchan repicar? Te deseo que, al contemplar este pesebre, te sientas movido a agitar las campanas, a hacer "bochinche" en señal de alegría... Y que tus oídos se abran a las campanas que resuenan a tu alrededor... ¡Jesús nace cada día!

#72 Pesebre nubio

Este pesebre lo compré en un puesto callejero del pueblo nubio cerca de la ciudad de Aswan, en la ribera del Nilo, en Egipto, el 29 de abril de 2010. Es una sola pieza, en barro, pintado a mano con colores pasteles y azul, con las figuras del Niño, la Virgen, José, un rey mago y un animalito. Se nota que lefaltan algunas figuras y que es bastante rústico, pero no me importó. Creó que valió la pena sumarlo a mi colección teniendo en cuenta su procedencia. Hoy parte de Egipto, en la antigüedad Nubia fue un reino independiente hasta que fue conquistado por los egipcios. Como los judíos, los nubios fueron esclavizados por los egipcios. Los nubios se convirtieron al cristianismo hacia el siglo IV y por siglos contuvieron el avance árabe en esa región de África. Actualmente los nubios que viven en los poblados cercanos a Aswan se dedican principalmente al turismo. Reciben a los visitantes en sus pintorescas casas blancas, ofrecen té, muestran sus pichones de caimanes y venden artesanías...

#70 Vasija sencilla

Este pesebre, traído de la norteña provincia argentina de Salta, me lo regaló mi amiga Dani Vulcano, en marzo de 2010. Es un pesebre en miniatura, de tres piezas, con rasgos collas, dentro de una vasija de arcilla abierta, con una guarda indígena. En las culturas andinas las vasijas tienen una importancia fundamental para la conservación, tanto de los alimentos como incluso de los restos humanos, que en algunos casos eran enterrados dentro de recipientes de barro. Sencilla, rústica, acogedora, una buena vasija tiene, si se quiere, las mismas cualidades que tuvo el pesebre de Belén para albergar a la Sagrada Familia. ¡Seamos también vasijas sencillas para que Jesús venga a nacer en nosotros!

#44 Madre tierra

Este pesebre es un regalo traído de Jujuy, Argentina. Está dentro de una tinaja de barro recortada. Muchas culturas indígenas andinas utilizaron vasijas de barro para enterrar a sus muertos. El vaso de arcilla simbolizaba para estas culturas algo así como el vientre de la madre tierra. Nacemos del polvo y al polvo volvemos... Es la idea ancestral del ciclo de la vida, del nacimiento y de la muerte. Por eso, que un nacimiento este contenido en una vasija de barro es bastante simbólico, sobre todo si reconsideramos que esta pieza viene de Jujuy, un sitio maravilloso del noroeste argentino donde la cultura andina sigue tan viva. Para que sigan contemplando este pesebre, les dejo unos versos de "La vasija de barro", canción compuesta por los ecuatorianos Gonzalo Benítez y Luis Alberto Valencia y popularizada por el grupo chileno Inti-Illimani: "Yo quiero que a mí me entierren como a mis antepasados en el vientre oscuro y fresco de una vasija de barro. (...) De ti ...