Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como César Cayavillca

#121 El árbol de la vida

Este pesebre, hecho en cerámica, de una sola pieza, lo compré en diciembre de 2013, en la Feria Internacional de Artesanías, en La Rural de Buenos Aires, en el puesto de César Cayavillca. "Es el árbol de la vida", me dijo César. En el árbol hay flores, mariposas, hojas verdes, un pájaro... Y la propia vida de la Sagrada Familia. Dice el libro del Génesis que en el jardín del Edén Dios colocó el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida. Con el primero ya sabemos qué pasó: la mujer y el hombre comieron de sus frutos desobedeciendo a Dios y perdiendo así la amistad con Él. Del árbol de la vida dice el Génesis que sus frutos hacen vivir eternamente a quien los come... Esta vida de eternidad nos es dada en Jesús. Es el fruto del árbol de la vida, árbol que se identifica con la Cruz de Cristo. Nos resulta más fácil ver este don divino de la vida eterna en la ternura del pesebre. ¡Pero cuán difícil es descubrirlo y animarse a tomarlo de la Cruz! En una d...

#84 Llama

Este pesebre lo compré en octubre de 2011 en la feria de Mataderos, de Buenos Aires, en el puesto del artesano César Cayavillca. Se trata de un única pieza , en cerámica, con las figurad de María, Jesús y el Niño con rasgos andinos y de dos ovejitas dentro de una llama, en colores terracotas y ocres. Si Jesús hubiera nacido en nuestros Andes, en vez de en Belén, seguramente le hubiera dado algo calor con su suave lana una llamita, como la de este villancico, del Taller Calahuala, de Chile: "Ya parió la llamita, una cria pequeña, Ya parió la llamita, una cria pequeña, que se vaya pal monte mami ruego con ella, que se vaya pal monte mami ruego con ella. Lleva mi ruego a las estrellas, y con ella mi pena, Lleva mi ruego a las estrellas, y con ella mi pena. Al carro voy chaguales, y aceitunas también, Al carro voy chaguales, y aceitunas también, yo le traigo a mi niño, pa que se porte bien, yo le traigo a mi niño, pa que se porte bien. Lleva mi ruego a las estr...