Este rosario me lo regaló en marzo de 2019 mi amiga Annie Calzia. En la cruz tiene de un lado la imagen de un pesebre y en la otra cara dice "protégenos". La palabra"proteger" viene del latín "protegere" (amparar, defender), formada con el prefijo "pro" (hacia delante, en favor de) y el verbo "tegere" (cubrir). No es extraño que acudamos a la Virgen María en busca de protección. Es propio de una madre amparar, defender, cubrir a sus hijos. ¡Y María es nuestra Madre! Aunque nuestra relación con María va mucho más allá de pedirle amparo, me parece casi instintivo que como hijos busquemos cobijarnos bajo su manto, que le pidamos auxilio y recemos invocando su nombre. Recientemente el Papa Francisco invitaba a concluir el rezo del rosario con la antigua oración "Sub Tuum Praesidium": "Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de ...
«Vayamos hasta Belén y veamos lo que ha sucedido» (Lc 2, 15).