Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como música

#172 Alaben al Señor... ¡que la música es buena!

Este pesebre me lo regaló en mayo de 2015 Eduardo Molinari, un hermano de la parroquia, y es originario del noroeste de Argentina. Tiene siete piezas y lo más llamativo es que las figuras de los pastores están ejecutando instrumentos musicales típicos de la zona andina. Aunque no todos la escucharon, en Belén hubo música aquella noche santa en la que Jesús nació. Primero los ángeles y luego los humildes pastores entonaron alabanzas por el nacimiento del Mesías. La música siempre fue importante para el pueblo de Dios. Los salmos eran parte importantísima del culto, oraciones que se cantaban e, incluso, se bailaban. Saber salmodiar, tocar con maestría, danzar con ritmo para alabar a Dios era considerado una virtud. De uno que también nació en Belén, de David, que luego sería rey, se dijo como un elogio que era un "buen músico" (1 Samuel 16). Los salmos no solo son música sino que hablan de la música como algo que, si es expresión de corazones sinceros, agrada a Dios: "Al...

#151 ¡Para Ti es mi música, Señor!

Este pesebre lo compré en el centro histórico de Lima, Perú, en noviembre de 2014. Es una sola pieza de cerámica, para colgar, de tamaño pequeño y vivos colores. Junto a la representación del pesebre, se ve un dibujo, de estilo incaico, de un músico danzante, tocando un instrumento de viento. Es notable cómo la música atraviesa la historia del pueblo de Dios. Himnos, cánticos, salmos y danzas se reiteran en los relatos bíblicos. Incluso en el nacimiento de Jesús está presente la música a través del canto de los ángeles (Lucas 2,13-14). En el libro de los Salmos hay reiteradas invitaciones a los cantos de alabanza y a tocar música, con los más diversos instrumentos, para honrar a Dios. El último de los salmos, el 150, es uno de los mejores ejemplos: "¡Aleluya! Alaben a Dios en su Santuario, alábenlo en su poderoso firmamento; Alábenlo por sus grandes proezas, alábenlo por su inmensa grandeza. Alábenlo con toques de trompeta, alábenlo con el arpa y la cítara; alábenlo con tambores...