Este pesebre me lo regaló en agosto de 2014 Eduardo Molinari, un hermano de la parroquia. Es una única pieza, de cerámica, de estilo andino, probablemente del noroeste de Argentina. Se trata de una vasija de barro, con las figuras de la Sagrada Familia dentro y dos animalitos de corral al costado. La vasija no solo está abierta por su boca, sino también por uno de sus costados, de tal manera que lo que contiene se ofrece y está fácilmente visible, a la mano... En la cultura andina, las vasijas de barro se utilizan para guardar alimentos o bebidas. Pero una vasija como la de este pesebre no serviría para contener sino para derramar... Su contenido se nos ofrece, pide dársenos. ¡Es una vasija diseñada al modo de ofrecer y dar de Dios! Según el profeta Isaías, así dice el Señor para invitarnos a su banquete: "Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde" (Isaías 55,1). Esta última expresió...
«Vayamos hasta Belén y veamos lo que ha sucedido» (Lc 2, 15).