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Mostrando las entradas etiquetadas como fósforos

#215 Casita de fósforos

Este pesebre, dentro de una cajita de fósforos, me lo regaló mi amiga Sofía Terrile en diciembre de 2016. Fue hecho en Perú, pero comprado en Niza, en el sur de Francia. Cuando buscaba una relación entre los fósforos y Dios encontré que a veces, a modo de recurso para la catequesis, se ha utilizado la figura de tres fósforos encendidos como analogía para hablar de la Santísima Trinidad. Si tomamos tres fósforos, los juntamos y los encendemos, arderán en una sola y misma llama, aunque distingamos tres cerillas. Es una imagen que puede ayudar a acercarnos un poco al misterio de la Trinidad: un solo Dios en tres personas. El trinitario es un misterio de fe muy grande, insondable... ¡Cuánto más sobrepasa nuestro entendimiento la idea de estar habitados por la Trinidad! ¿Puede realmente la Trinidad infinita habitar en nuestro pobre y limitado corazón? Este pesebre, a su modo, me susurra que sí: en una cajita frágil, pequeña, de pobre cartón, se esconde Dios... Hay alguien...

#119 Cajita de fósforos

Este pesebre lo compré en diciembre de 2013 en la Feria Internacional de Artesanías, en La Rural, de Buenos Aires. Es obra del artesano peruano Juan Soto Palomino, de la firma Perú Arte Rumi . Las tres pequeñas figuras de la Sagrada Familia están hechas en madera y tela de vivos colores, con guardas andinas, colocadas en el interior de una cajita de fósforos. Me gusta esta idea de la cajita de fósforos como pesebre. Ambos son pequeños, humildes, casi que escondidos, poco valorados... Sin embargo guardan en su interior un inmenso tesoro: luz, calor, fuego. En el pesebre, pobrísimo como era, se encendió el fuego del Amor de Dios. Fuente de calor para un mundo golpeado por la frialdad de los corazones... Luz verdadera para alumbrar a la humanidad. En lo pequeño está encerrada la grandeza... ¡Ábrete al misterio de la Navidad!