Este pesebre me lo regaló en febrero de 2014 mi amiga Daniela Vulcano. Lo trajo de la ciudad argentina de Villa Gesell, aunque tiene inconfundibles rasgos andinos. Es una sola pieza, con cordón para colgar, hecho en cerámica. Se trata de la figura de la Sagrada Familia colocada en el centro de una estrella. Al verla, no sé por qué, me recordó a esas estrellas que se colocan en el Paseo de la Fama, en Hollywood, para rendir "tributo" a las "celebridades", personas como cualquiera, con talentos para el arte, pero que el mundo -el lucrativo "star system"- convierte en ídolos de barro. En el Paseo de la Fama hay unas dos mil de estas estrellas... En ninguna se recuerda al que verdaderamente tiene Luz propia para alumbrar a las naciones... ¿Qué ocupa el centro de la estrella que está en nuestro corazón? Muchas veces cedemos el centro de nuestra vida a ídolos de barro, no tan solo "celebridades" de carne y hueso sino ambiciones vanas, preocupaciones i...
«Vayamos hasta Belén y veamos lo que ha sucedido» (Lc 2, 15).