Ir al contenido principal

Pesebre invitado #41: ¡Gaudete!


Esta imagen la tomé a finales de octubre de 2016 en Buenos Aires. Está en una de las paredes exteriores de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores.
Me gusta el contraste entre el gris de la vereda y de la pared con pintadas sombrías abajo y el colorido y las líneas simples de esta imagen que tan sencillamente expresan y comparten con la gente que pasa por ahí el gozo por el nacimiento de Jesús.
Habrán visto o experimentado esta escena muchas veces, cuando los papás toman al bebé y lo balancean o lo alzan hacia el cielo, un juego que a los pequeños suele encantarles y hacerlos reír y a los grandes les hace olvidar de todos los problemas con los que venían cargados...
Supongo que problemas no le faltaban a María y a José. La precariedad de la gruta, la soledad por estar lejos de Nazaret, la idea de tener que huir a Egipto... Y, sin embargo, están genuinamente alegres.
Es decir, una cosa no quita la otra. Los problemas son reales. Y, con todo, prevalece la alegría.
Es la alegría por el Hijo. La alegría de tenerlo con ellos. La alegría ante la alegría del Niño. Y la alegría por ver la voluntad del Padre cumplida, aunque sea de un modo misterioso, quizás incomprensible en muchos aspectos para el entendimiento humano, pero cumplida.
La alegría que proviene de Dios es un don tan profundo -tan completamente distinta a la alegría fugaz que ofrece el mundo- que nada, ni aun en medio de los problemas concretos, la puede apagar.
Me gusta de esta imagen que no solo María y José expresan gozo.
Hasta el perro también parece contento y me hace acordar a la "esperanza" de toda la creación de la que habla san Pablo en la carta a los Romanos, de gozar ella también de la "gloriosa libertad" de los hijos de Dios.
Pero la alegría que más me cautiva es la del propio Niño Jesús, que es gozo de Hombre y de Dios.
Esos ojos de Niño parecen decir: "Mis delicias están con los hijos de los hombres" (Proverbios 8, 31). Alegría de encarnación, del Dios-con-nosotros.
Esos ojos parecen orar: "Yo te alabo, Padre... pues así fue de tu agrado" (Mateo 11, 25). Gozo en la voluntad del Padre.
Esta misma alegría es la que Jesús quiere que sea plena en nosotros.... ¡Gaudete!


"Cuando una mujer va a dar a luz, está triste, porque le llega su hora. Pero, cuando ha dado a luz a la criatura, no se acuerda de la angustia, por la alegría que siente de haber traído un hombre al mundo. Así ustedes ahora están tristes; pero los volveré a visitar y se llenarán de alegría, y nadie les quitará su alegría".
Juan 16, 21-22





Comentarios

Entradas populares de este blog

#254 Un ajuar para el Niño

Este Niño precioso me lo regaló mi amiga Annie Calzia en julio de 2018. Lo trajo de Santiago de Chile y por eso acudí a Teresa de los Andes (1900-1920), carmelita chilena canonizada en 1993, para escribir estas líneas. En una de sus cartas a su prima Herminia Valdés Ossa, Teresa le da algunos consejos para vivir el tiempo de Adviento, que está a punto de empezar. "Prepárate para Navidad. Piensa todos los días en Jesús que, siendo Dios eterno, nace como un tierno Niño; siendo Todopode­roso, nace pobre, sin tener con qué resguardarse del frío. Necesita de su Madre para vivir, siendo Él la Vida", le escribe a su prima, a quien llamaba cariñosamente "Gordita". Y a continuación le hace una "lista" para que le prepare un "ajuar" al Niño Jesús: "Camisitas para abrigarlo: cinco actos de amor diarios y deseos de recibirlo en la Comunión. 'Jesús mío, ven a mi pobre corazón, que sólo desea latir por Ti'. Mantillas para envolverle sus pi...

Niño invitado #42: Atlas y el Niño Jesús

A este Niño lo conocí en octubre de 2016, cuando visité la catedral católica de San Patricio, en Nueva York. La imagen del Niño Jesús es más bien pequeña y está un poco escondida, justo atrás del altar mayor, sobre las escaleras de acceso a la cripta. Con la mano derecha hace un gesto de bendición y en la palma de la izquierda sostiene una pequeña esfera dorada, que representa al mundo. En la base de la imagen se puede leer esta frase en inglés: "Holy Child of Earth and Heaven, we beseech thee hear us" ("Bendito Niño de la Tierra y el Cielo, te rogamos que nos oigas"). Buscando alguna información sobre esta imagen -que quizá pasa un poco desapercibida por el sitio donde está colocada y ante lo impactante que resultan muchos otros rincones de la catedral-, encontré un relato de Bruce Larson (1925-2008), un pastor protestante que en uno de sus libros hace un curioso contrapunto entre el pequeño Niño de San Patricio y otra imagen que se puede ver a pocos metros de la...

#275 El pozo de Belén

Este pesebre me lo regaló en mayo de 2019 mi amiga Daniela Temelini. El nacimiento fue hecho por la hermana de Daniela, carmelita descalza del Monasterio Santa Teresa de Jesús, de Buenos Aires. Cuando lo vi, lo que más me llamó la atención fue un aljibe al costado del pesebre. ¿Qué hace un pozo de agua allí? Lo curioso es que en Belén no hay uno sino tres pozos de agua históricos, cisternas cavadas en la roca, a poca distancia de la iglesia de la Natividad. Son los pozos del rey David, asociados al episodio de los tres valientes soldados que irrumpen en el campamento de los filisteos para buscar agua, narrado en el segundo libro de Samuel y el primero de Crónicas: "Estos tres, los más valientes de los treinta, bajaron juntos donde David, a la caverna de Adulam, en el tiempo de la siega, mientras que una tropa de filisteos acampaba en el valle de Refaím. David estaba en el refugio y había en Belén una guarnición filistea. Se le antojó decir a David: '¡Cómo me gustaría be...