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Pesebre invitado #29: En la calle

Este pesebre "pintado" lo vi un día de mayo de 2015 sobre una de las paredes de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, de Buenos Aires. Forma parte de una serie de imágenes con escenas de la vida de Jesús. Está como se ve: adaptándose a los elementos del muro, expuesto a los graffiti, resistiendo el smog... Pero aun así conserva los colores vivos y su tono alegre, en rebeldía ante el citadino gris de la calle. Aunque algunos menosprecien el valor evangelizador del arte callejero, esta pintada no deja de ser "buena noticia", mensaje que se ofrece al vecino o al transeúnte ocasional, invitación que pretende, desde los ojos, llegar al corazón... Me recuerda el deseo del Papa Francisco de una Iglesia "en salida", que se anima a salir del templo a la calle, que va a buscar a los que están afuera para invitarlos a ser familia sin esperar a que vengan solos. Una Iglesia que no teme quedar expuesta o ensuciarse en la calle... tal como este pesebre "pint...

Pesebre invitado #28: Un pesebre "brocheriano"

A este pesebre lo descubrí en mayo de 2015, en uno de los laterales de la Catedral de la ciudad argentina de Córdoba. Es bastante singular porque está en un nicho vertical, protegido con un vidrio y con unos postigones de madera antiguos... En el sitio no hay ninguna referencia a su origen. Las figuras parecen ser de barro. La escena del nacimiento está arriba, como emplazada en uno de los tantos cerros de las serranías cordobesas, y en el faldeo hay figuras de campesinos y animales. Los rasgos de las figuras parecen ser gauchescos... Me recuerdan a la gente sencilla de las sierras, aquella por la que se deslomó, con verdadero celo apostólico, el padre José Gabriel del Rosario Brochero (1840-1914), beatificado el 14 de septiembre de 2013. El cura Brochero , como popularmente le llaman en Argentina, desarrolló una inmensa labor misionera en una amplia zona de las serranías cordobesas, donde se desplazaba a caballo o en mula, hablando con la gente de campo, los gauchos, en su mismo...

#171 Delicia

Manzana deliciosa. Así es la forma de este pesebre de cerámica tan llamativo, que compré en mayo de 2015 en la villa turística de La Cumbrecita, en la provincia argentina de Córdoba. Cantan los salmos que el alimento que Dios da a sus fieles es delicioso. "Se sacian con la abundancia de tu casa, les das a beber en el río de tus delicias", dice el salmo 35. "Mi alma quedará saciada como con un manjar delicioso y mi boca te alabará con júbilo en los labios", se adelanta quien ardientemente busca a Dios, en el salmo 62. Canto que recrea el alma enamorada de su Dios en el Cantar de los Cantares, donde la Amada describe a su Amado como un manzano que, en medio de los árboles silvestres del campo y bajo el tórrido sol del mediodía, le ofrece la frescura y la protección de su sombra y la dulzura de sus frutos: "Como un manzano entre los árboles silvestres es mi amado entre los jóvenes: yo me senté a su sombra tan deseada y su fruto es dulce a mi paladar" (Canta...

Pesebre invitado #27: Brazos abiertos

Este pesebre es un tríptico en cerámica, firmado por María Castellano, y está en uno de los laterales de la iglesia del Corazón de Jesús, el templo de la Universidad Católica Argentina, en Buenos Aires, inaugurado el 18 de marzo de 2015. En la imagen central, se puede ver un bellísimo relieve del nacimiento en Belén. Aunque vale la pena meditar en cada detalle, me quedo con la imagen del Niño Jesús, que, con los brazos abiertos, mira a los ojos a quien se pare a contemplar esta obra. Esos brazos extendidos son invitación. Son mensaje de parte de un Dios que quiso tener brazos de carne y hueso para abrazar y ser abrazado. Son ofrecimiento de amor y pedido de ser amado. No hay prevenciones, no hay reparos, no hay miedos... Jesús corre el riesgo y deja totalmente expuesto su corazón. Su mensaje es inequívoco: nos espera entre esos brazos. "Que mi alma se lance sin demora al eterno abrazo de tu Amor misericordioso.." Acto de ofrenda al Amor Misericordioso, san...

#170 Estaba escrito

Este pesebre me lo regaló en marzo de 2015 mi mamá, que lo compró en la librería Don Bosco, de Buenos Aires. Es de resina, de la marca Domine, y tiene la forma de un antiguo papiro, donde se presenta la imagen en relieve de la Sagrada Familia y debajo construcciones típicas de Belén. Este pesebre representa el cumplimiento en Jesús de las promesas hechas por el Padre a su pueblo elegido y plasmadas en el Antiguo Testamento. Las Escrituras "hablan de mi", dice Jesús (Juan 5,39). Una de las profecías mesiánicas que más me llaman la atención es la de Miqueas. Setecientos años antes del nacimiento de Jesús, este profeta miró más allá de su tiempo y anunció que de Belén habría de salir quien un día apacentaría al pueblo de Israel: "Pero tú, Belén de Efrata, pequeño entre los pueblos de Judá, de ti sacaré el que ha de ser jefe de Israel: su origen es antiguo, de tiempo inmemorial. Por eso el Señor los abandonará hasta que la madre dé a luz y el resto de los hermanos vuelva ...

#169 Salmo 147

Este pesebre me lo regaló en febrero de 2015 Mar Marín, que lo trajo de España, pero en realidad fue hecho en China. Es una bola de cristal, con las figuras en estilo clásico de José, María y el Niño Jesús dentro. La baee, de resina, muestra una muralla, con una puerta cerrada -y otro portón, también cerrado, por detrás-, y los tres Reyes que traen sus regalos. Al agitar la pieza, se mueve la purpurina dentro. Este pesebre me parece estar inspirado en el salmo 147. Hay varios detalles de esa pieza que así me lo sugieren, como la puerta cerrada, la Bendición con mayúsculas -el Niño- que contiene dentro, el cristal que delinea una frontera inquebrantable, la purpurina azul plata que parece nieve, escarcha, hielo, lluvia, que cae del cielo... "Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su...

#168 Jesús en el trabajo

Este pesebre no es comprado ni regalado. Es heredado. Lo compró a finales de 2013 mi amiga y entonces compañera de trabajo Alida Juliani y lo trajo a la oficina para acompañarnos en el Adviento y la Navidad de ese año. Es un pesebre de cerámica, pequeño, de siete piezas, de rasgos indígenas. El pesebre volvió a acompañarnos en el Adviento de 2014. Fue un tiempo difícil para todos, marcado por la partida de nuestra querida Alida, quien antes de marcharse me confió el pesebre. Pasó la Navidad y pedí no desarmarlo. Al regresar en febrero de unos días de vacaciones el pesebre ya no estaba... Nadie sabía qué se había hecho de él... Viendo mi angustia, todos colaboraron en la búsqueda. Pero nada. Ya dándolo por perdido, dos días después lo encontré en una bolsa... ¡Qué alivio! Decidí armarlo en mi escritorio y que allí se quede, conmigo, con todos... Allí está entre papeles, lapicero, teléfono, grabadora, ordenador... En nuestro día a día... Lo miro y me recuerda la alegría de Alida. Me r...