Ir al contenido principal

Entradas

¡Cinco años! A tiempo... y a destiempo

Hoy este proyecto de El 60 a Belén, desde el blog y las redes sociales, cumple cinco años. En este tiempo he descubierto que no colecciono pesebres. Colecciono "oportunidades" para poder escribir de Dios y sus misterios desde la humilde y tierna imagen del pesebre. Y estas oportunidades me son dadas, como don, no solo cuando consigo un nuevo pesebre, sino, mayormente, por tantas personas generosas que tienen presente esta iniciativa y me regalan un belén o comparten el que tienen. Así, me regalan estas oportunidades para hablar de Dios y llegar a otros con una invitación a contemplar y acercarse al Niño Jesús. Cuando inicié este proyecto pensé que, fuera del tiempo de Adviento y Navidad, sería difícil alimentarlo y sostenerlo. ¡Me equivoqué! La Providencia se encarga muy bien de que no me falten "oportunidades" en ninguna época del año. A veces busco pesebres en pleno junio y me responden: "no tenemos, no es temporada". Les respondo: "¡es que ...

Pesebres invitados #53: Con arte digital

Estas imágenes me las envió Caty Obeid, una amiga de El 60 a Belén. Ya habíamos compartido algunos de sus trabajos en 2013 y 2014 . Nacida hace 77 años en Victoria (Entre Ríos, noreste de Argentina) y arquitecta de profesión, Caty hace -y enseña a hacer- pesebres en porcelana fría que monta sobre elementos de la naturaleza que encuentra, como cortezas, vainas secas o piñas. Pero también es artista digital. Desde 2008 crea imágenes con un programa de diseño y los pesebres son parte de sus creaciones. "El tema del pesebre siempre me atrajo. Me enternece el Niño Jesús, tan humilde en su cunita", me comenta Caty. Dice el Papa Francisco que "el artista es el testigo de lo invisible, y la obra de arte es la prueba más fuerte de que la encarnación es posible". También en sus nuevos lenguajes y formas expresivas, como el digital, el arte es -está llamado a serlo- instrumento de evangelización porque "la belleza representa un camino para encontrar al Señor...

#226 Sedes Sapientiae

Este pesebre me lo regalaron mis padres en agosto de 2017. Lo compraron en la santería de Nuestra Señora del Carmelo, en Buenos Aires, pero fue hecho en China y es de la marca Montefiori. Es una única pieza, en resina, con las figuras de la Sagrada Familia: san José sostiene un farol y abraza a María, que sobre su falda tiene sentado al Niño Jesús. La imagen de María que en su regazo tiene sentado al Niño fue en el arte religioso medieval una representación muy popular de la Virgen como "sedes Sapientiae", o "trono de la Sabiduría". Con el correr de los siglos, el arte siguió representando esta figura, aunque dándole mayor movimiento, con gestos de ternura maternal, como en este pesebre, en el que la Virgen sostiene la mano del Niño y le mira con suma dulzura. Jesús es la Sabiduría encarnada y María, su trono. Dice san Luis María Grignion de Montfort, en " El amor de la Sabiduría eterna ", que un deseo ardiente, oración continua y mortificación son tre...

#225 Nuestro barro

Este pesebre me lo regaló en agosto de 2017 mi amigo Claudio Rodríguez, que lo compró en una feria de la parroquia Buen Pastor, de Buenos Aires. Las figuras de María, José y el Niño son de yeso y están dentro de una vasija de barro. Arcilla. Barro. Agua y tierra. Algo tan simple, tan a la mano. Frágil, maleable. Algo que, a priori, no tiene valor y, encima, ensucia. Hasta que alguien decide tomarlo entre sus palmas, modelarlo con sus dedos, darle la forma concebida en su mente y, si es un artista verdadero, transformarlo en algo bello y valioso. De barro somos nosotros. Es una imagen que aparee en la creación del hombre en el Génesis. ¡Y vio Dios que su creación era muy buena! "Como la arcilla en la mano del alfarero, así están ustedes en mi mano", le dice Dios al profeta Jeremías. Dios, como buen alfarero, nos quiere dar su forma, la forma más bella, más perfecta. Eso requiere de nuestra docilidad, de ser arcilla blanda entre sus manos. Y no siempre es fácil vencer n...

#224 Samuel en el pesebre

Este pesebre me lo regaló mi amigo y compañero de trabajo Claudio Rodríguez en agosto de 2017. Lo vio en una feria a beneficio de Cáritas en la parroquia El Buen Pastor, de Buenos Aires, y me lo trajo. Es realmente muy hermoso el diseño estilizado de las piezas, hechas en metal. Destaca la figura de la estrella, por la forma, pero a mi, de entrada, la que más me llamó la atención es la de ese niño que sostiene una vela en su mano derecha. No puedo dar razón de esto, pero lo primero que se me vino a la cabeza al observarlo es Samuel, el profeta. Luego observé con lupa la figura: no es un ángel, no es un pastor. Es un niño. Y otra vez esta idea: es Samuel. Pensé que el profeta Samuel, que vivió como once siglos antes que Jesús, bien hubiera querido estar en el pesebre. Y recordé esas palabras que diría el propio Jesús: "Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron" (Mateo 13,17). Intu...

#223 A Ti levanto mis ojos

Este pesebre me lo regaló mi papá en junio de 2017. Fue comprado en una tienda de la localidad bonaerense de Tigre, pero fue hecho en Salta, en el noroeste de Argentina. Es una única pieza de cerámica, con las figuras de Josë, María y el Niño en estilo andino, montados sobre un burro. La imagen representa el momento de la partida de Belén hacia Egipto, huída forzada por la desquicia homicida de Herodes. Relata san Mateo en su evangelio: "Después de la partida de los magos, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto" (Mateo 2, 13-14). La obediencia, la premura y el silencio de san José sobrecogen. También la actitud de María. No hay palabras de cuestionamiento, ni expresión de dudas o temores. Eso no quiere decir que la situación no fuera compleja....

Niño invitado #52: Rosa de su Corazón

Estas fotos las tomé el 30 de agosto de 2016 en la Basílica Santa Rosa de Lima , de Buenos Aires. Santa Rosa, patrona de América, es, más que devota, íntima amiga del Niño Jesús y se la suele representar con el pequeño Jesús en brazos, tal como la imagen que hay en la basílica. En esta iglesia hay también una preciosa imagen del Niño sentado, que puede verse en uno de los altares laterales, y un pesebre muy bello, exhibido durante todo el año. Santa Rosa nació el 30 de abril de 1586 en Lima. Su nombre era Isabel Flores y Olivia. Pero era tan hermosa que, siendo muy pequeña, su madre, considerándola bella como una flor, comenzó a llamarla Rosa. Según relata su primer biógrafo, fray Leonardo Hansen, siendo adolescente Rosa sufrió de escrúpulos a causa de su nuevo nombre y un día fue a la iglesia de Santo Domingo y se postró ante la imagen de la Virgen del Rosario, de la que era muy devota, para suplicarle un medio que la librase de un nombre que consideraba que había sido insp...