Este pesebre me lo regaló en mayo de 2023 mi amiga Paula Molinari.Es una figura de cerámica de la firma Nadal, de Manises, en Valencia (España). De líneas sencillas, en el diseño destaca, sobre la Sagrada Familia, la estrella de Belén. ¿Y para qué sirve una estrella? Hay un libro del sacerdote español Enrique Monasterio, "El belén que puso Dios", que me encanta. Con mucho ingenio, da rienda suelta a la idea de Dios "diseñando" su propio pesebre... Incluyó una estrella, una que, según el delicioso relato de Monasterio, era la más pequeña del universo, nacida de una "esquirla insignificante" de la Gran Galaxia. Sola, sin planetas ni lunas a su alrededor, vagaba por el límite de la Creación. Oriente -tal era su nombre- se veía como una "lámpara inerte que a nadie alumbraba" y comenzó a cuestionarse qué sentido tenía su existencia en el cosmos. Fue entonces cuando se le apreció el arcángel Gabriel, que andaba ajetreado con los detalles preparatorios ...
Este pesebre lo compré en mayo de 2023 en Villa General Belgrano (Córdoba, Argentina). Al ver la escena, imagino a los pastores recién llegados a la gruta de Belén: ¡lo anunciado por el ángel es verdad! ¡Nos ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor! Y, sin más, llenos de alegría, toman sus instrumentos musicales y, con los ojos al cielo, empiezan a entonar el canto celestial que poco antes han escuchado por primera vez: "¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él" (Lucas 2, 14). Aquella noche bendita resonó por vez primera en la tierra el "Gloria". Ciertamente, el cántico del "Gloria" que entonamos hoy en la santa misa es algo más amplio que aquel canto celestial que en la noche de Belén hizo eco en el corazón de los pastores: a aquella alabanza primera se sumaron en el siglo II algunas aclamaciones -"por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias"- y p...