miércoles, 26 de diciembre de 2012

Pesebres invitados #9: de San Pedro a Buenos Aires

Fue el Papa Juan Pablo II quien en 1982 inició la tradición de colocar un pesebre en la Plaza de San Pedro, a las puertas del Vaticano, para Navidad.
Treinta años después una muestra montada en el Museo del Bicentenario, de Buenos Aires, expone, por primera vez fuera de la Santa Sede, réplicas de los pesebres diseñados para San Pedro y los Palacios Vaticanos.
La pieza central de esta exposición es una copia a escala del pesebre que el 24 de diciembre de 2012 fue inaugurado por el Papa Benedicto XVI en la plaza San Pedro.
Este conjunto fue diseñado por el artista italiano Francesco Artese y presenta un espectacular marco para la recreación del nacimiento de Jesús: las fachadas de las edificaciones en piedra de los Sassi, un sitio histórico de la ciudad de Matera, en el sur de Italia, declarado por la Unesco como patrimonio de la Humanidad, y de las iglesias de la Basilicata.


Fue la región de la Basilicata la que, a través de la Fundación Juan Pablo II para la Juventud, ha donado este nuevo pesebre al Vaticano.
El pesebre de San Pedro fue, desde 1982, una estructura de establo simple, hasta que en 1999, en la antesala del gran Jubileo del 2000, el arzobispo Gianni Danzi, secretario general de Gobierno de Vaticano, decidió rediseñar el pesebre para la plaza, trabajo que encomendó al arquitecto Angelo Molfetta.
Para el nuevo diseño, Molfetta se inspiró en los paisajes y la cultura de su tierra natal, la península de Salento, y eligió figuras de madera de pino, un conjunto de gran delicadeza cuya réplica también forma parte de esta exposición.

Otra de las piezas de la muestra se llama "Adoración de los pastores" y es una réplica del primer pesebre diseñado por Molfetta para el Palacio de la Gobernación del Vaticano. Es de estilo napolitano.
Esta obra es muy particular: el entorno parece muerto, abandonado, para contrastar con la idea de que Cristo nace para traer vida.

El "Homo viator", un pesebre creado para la plaza San Pedro, tiene en cambio una ambientación que buscó ser fiel a la realidad de la ciudad de Belén al momento del nacimiento de Jesús. El foco está puesto en la escena de la adoración de los Reyes, quienes son representados como los "buscadores de lo eterno revelado".

En tanto, en "Stazzo da Apulia", un pesebre proyectado por Molfetta para la Navidad de 2002, se sitúa al nacimiento de Jesús en un "stazzo", primer anexo de una casa de campo típica de Italia.
En este conjunto, la cuna del Niño está colgada de una viga con cuerdas y es José -muchas veces es representado en los pesebres con una actitud un poco distante- quien suavemente mece al niño bajo la mirada tierna de la Virgen María.


Otra de las piezas de esta muestra, la "Adoración de los Reyes Magos", es curiosa porque, diseñada para la plaza San Pedro, nunca pasó de ser un proyecto pues su estructura era demasiado abierta y era imposible hacerle un techo para proteger sus figuras, hechas en papel maché, de las inclemencias del tiempo.

Hay otra obra, también llamada la "Adoración de los Reyes", que sí fue colocada en la plaza San Pedro, con una estructura mucho más simple.
Muy bello resulta "Nocturno", pesebre creado para el Palacio de la Cancillería del Vaticano, en el que Jesús es sostenido en brazos por María, con José cerca de ambos, una escena intimista de la Sagrada Familia.


Por último, "Anno Domini MMV" (2005) presenta figuras de terracota en un ambiente rural, aunque con un pórtico de estilo barroco como elemento destacado.

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