martes, 18 de diciembre de 2012

#36 De la arcilla al milagro

Hay gente que ve este pesebre y no sabe bien qué decir. Cuando mucho pesebres inspiran ternura, paz, éste infunde un sentimiento raro...
Lo compré en una tienda de artesanías de Asunción del Paraguay, en junio de 2005. En la tienda me dijeron que era obra de artesanos aborígenes. Son cuatro figuras hechas en arcilla roja.
El conjunto luce tosco, rudimentario. Tal vez imperfecto podría ser un buen calificativo a aplicarle. Aún así habla del misterio de la Navidad. Es lo humano imperfecto, la arcilla, el barro, que se convierte en milagro.
Por eso les dejo esta canción, de Silvio Rodríguez, para que vuelvan a mirar bien este pesebre y redescubran cómo se engendra la maravilla:

"Debes amar la arcilla que va en tus manos,
debes amar su arena hasta la locura.
Y si no, no la emprendas que será en vano.
Sólo el amor alumbra lo que perdura,
sólo el amor convierte en milagro el barro.
Debes amar el tiempo de los intentos,
debes amar la hora que nunca brilla.
Y si no, no pretendas tocar los yertos.
Sólo el amor engendra la maravilla,
sólo el amor consigue encender lo muerto."


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