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Niño invitado #76: La piernita de Jesús


Cosas de la pandemia y de la cuarentena, una tarde -más precisamente la del 10 de julio de 2020- andaba en Facebook buscando una misa por internet, entro en la página de la catedral de Mercedes (provincia de Buenos Aires, Argentina) y lo veo al párroco, el padre Juan Carlos Bouzou, tomando mate, pasando música y conversando en vivo con los seguidores de la página.
Para ser honesta, de entrada no le presté mucha atención a lo que estaba diciendo porque mi mirada se fue directo al fondo de la escena: María, José, una estrella, una vela encendida, un "nidito" con el Niño... ¡un pesebre!
Ahí nomás mandé un mensaje haciendo referencia al nacimiento... y ahí nomás el padre Juan Carlos me respondió y me contó sobre su pesebre, el cual, ya pasado el tiempo de Navidad, no desarmó.
"Es que para mí todo el año es Navidad porque Jesús todos los días quiere nacer en nosotros", me dijo.
Lo más singular de este pesebre es la figura del Niño, a la que le falta una piernita. El padre Juan Carlos me contó que para el Adviento de 2019, al armar el pesebre, encontró este Niño. Le ofrecieron repararlo, pero él prefirió dejarlo así...
Y tuvo el impulso de hacer este propósito: ser, con su ministerio sacerdotal y en medio de la comunidad, la pierna que le falta a Jesús para que Él se pueda "mover", llegar a todos...
El propósito se volvió oración y, como al "Cristo (Niño) roto" del padre Juan Carlos le falta una pierna pero no es sordo, el Señor escuchó aquella oración y acogió el ofrecimiento literalmente.
No faltaría mucho para la irrupción de la pandemia y la creatividad del Espíritu le susurró al padre Juan Carlos un modo concreto de ser las piernas de Jesús: llevar su Palabra a través de las redes sociales y pasear cads día la imagen de Nuestra Señora de las Mercedes por todos los rincones de la ciudad y sus alrededores para que a cada hogar llegue cotidianamente la presencia y la bendición de Dios en estos tiempos tan difíciles.
"Para mi, al Niño no le faltan las piernas, las tiene. Yo soy la otra piernita de Jesús para que Él pueda andar". ¡Y cuántos kilómetros lleva recorridos ya!




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